El blanco y el azul llenan Osorno de color para honrar a Ronte

El obispo, Esteban Escudero, no pudo oficiar la misa tras sufrir un accidente de tráfico -sin consecuencias- mientras se dirigía a Osorno.

Ronte es para Osorno lo que Carejas para los paredeños, El Rocío para los andaluces o El Pilar para los zaragozanos.

Ronte es para Osorno y su comarca un sentimiento que anualmente se materializa en una multitudinaria romería que reúne a decenas de personas. La explanada de la ermita de Ronte es el punto de encuentro. El pasado se da cita con el presente y da la bienvenida al futuro.

No es extraño ver alrededor de una misma a varias generaciones juntas. Unas nuevas generaciones que van tomando el relevo y lo hacen con fuerza, respetando las tradiciones.

La principal, disfrutar con los quintos, que este año tiñeron la campa de blanco y azul.

El blanco del pañuelo de las bodas de oro de la añada del 1961 (quintos que cumplen 71 años en 2011) y el azul de los quintos de 1965, que pusieron el punto de animación con una charanga.

Osornenses que decidieron quedarse en la localidad para labrarse su futuro y otros que tuvieron que hacer las maletas, convierten Ronte en un punto de encuentro donde compartir recuerdos, ponerse al día de la vida de cada uno y hacer algún que otro plan de futuro porque, en este tipo de encuentros, además de disfrutar del momento, hay tiempo también para organizar otra quedada.

«Lleva su trabajo organizar esto. No es sencillo dar con todas las personas de la quinta», reconoce Maribel, mientras toma un aperitivo a la sombra, tras la celebración eucarística. Junto a ella, Ángel asiente y enumera los puntos de la geografía desde donde llegan los quintos. «Hay gente que viene de Madrid, Segovia, de Valladolid, de Burgos, de Bilbao, Baracaldo…».

Desde Madrid se ha desplazado Mari Carmen. Ella, junto al resto de compañeros del 65 -una treintena-, apuran una caña antes de formar para la foto de familia que debe inmortalizar el momento. Luego le llegó el turno a los quintos del 61.

Mientras, a unos metros, sobre el tenderete, varios niños viven su particular romería, de juego en juego. Dentro de unos años ellos serán los protagonistas. La imagen de Ronte les espera…

Fuente: Diario Palentino